Nov 8, 2019
Hena Naku, el Dios de la Plumas, amaba mucho a Te Pito o te Henua, el Ombligo del Mundo, las aves marinas que estaban bajo su protección buscaban con preferencia los riscos rocosos que bordeaban la isla para anidar en ellos. Hena Naku estaba cubierto del cuello hasta los pies