La medicina ancestral Rapa Nui entendía la salud como la unidad entre el ser humano y la naturaleza. (frase añadida) En la cosmovisión rapanui la salud se basaba en la unidad entre el hombre y la naturaleza, entre la vida y la muerte en el presente, el pasado y el futuro.
Curanderos, tabúes y palabra en la medicina ancestral Rapa Nui
Cualquier desgracia o enfermedad tenía su origen en las fuerzas sobrenaturales y estaban relacionadas con la violación de la ley o los tabúes existentes que resguardaban el equilibrio, tanto en la salud como en el entorno familiar o social. Era común la convicción de que en la isla existen los remedios para todas las dolencias, solo era necesario saber descubrirlos y aplicarlos, responsabilidad que recaía en los antiguos curanderos Tumu Ivi Atua.
Estos tenían diferentes especialidades. Los llamados “médicos invisibles”, los Varua o espíritus que practicaban la magia y los “visibles” que se ocupaban del tratamiento de lesiones corporales osteoarticulares y musculares. Estos últimos eran capaces de coser una herida con agujas de huesos de aves o humanas e hilos hechos con pelo humano. Las luxaciones fueron tratadas con masajes y vendas inmovilizadoras. En tiempos posteriores las sanaciones fueron realizadas por ciertos Koros y Nuas, viejos sabios que heredaron los métodos mágicos para restaurar el equilibrio alterado.

Los nativos concedieron gran importancia a la palabra hablada (Tohu), primero como causa de la enfermedad y segundo como medio de tratamiento. La mayoría de los actos relacionados con la vida comunitaria estaban unidos a declamaciones, cantos e historias mágicas. Así como una mala palabra podía producir enfermedades, accidentes e incluso la muerte y era imposible retirarla o cancelarla, los tratamientos medicinales eran acompañados con palabras mágicas benefactoras.
El equilibrio entre calor y frío
Fuera de las causas mágicas que alteraban el equilibrio interno del organismo también existían las causas naturales a las cuales los isleños calificaban como un “desequilibrio entre el calor y frío” y se advierte no exponerse a los cambios rápidos de temperatura. El frío puede penetrar en el cuerpo por diferentes vías. En las mujeres entran por los órganos genitales y el tracto urinario de donde penetra al interior del cuerpo, al estómago, huesos y músculos. Algunas plantas tienen propiedades de calentamiento y se utilizan en forma de bebidas calientes, inhalaciones, baños de vapor y compresas.




Otra forma de regular el equilibrio frío-calor del cuerpo son los masajes llamados Tauromi. Según el informe de W. Thompson, quien visitó la isla en 1886, diestros masajes y fricciones, palmoteos y pellizcos de los expertos aliviaban y regeneraban físicamente. El nativo de puños duros no es precisamente suave en esta operación, sino que con sus palmas y nudillos prueba vigorosamente cada músculo y tendón, así como cada articulación de las vértebras, hasta que el exhausto paciente cae en un estado de profunda somnolencia.
Sobre otro original método de terapia física, podemos enterarnos por Alfred Métraux. El paciente era colocado sobre un hoyo de piedra, calentado con piedras ardientes, para causar una sudoración severa. En primer lugar, se excavaba la tierra y se la llenaba de piedras calentadas al fuego. Sobre las piedras se vierte agua dulce o de mar para generar vapor. Se preparaba un colchón con hojas de plátano y hierbas, y sobre el cual era colocado el paciente. Una segunda capa de hojas cubría su cuerpo.
Para estos baños de vapor se agregaba una adecuada composición de plantas medicinales. Su infusión aumentaba el efecto terapéutico. La inducción artificial de sudor se veía como una manera de limpiar el organismo enfermo. Esto es similar a los baños de vapor o sauna actuales. El procedimiento era utilizado en casos de los resfriados, catarros y bronquitis. Las piedras calientes también eran utilizadas para aplicaciones locales de presión y calor. Se calentaban al fuego, se envolvían en hojas y se colocaban sobre las áreas adoloridas del cuerpo. Curaban los dolores musculares, lumbares y de los huesos. También servían para prevenir las estrías en la piel después de un parto.





Remedios del mar y tradiciones que siguen vivas
Hasta el día de hoy, sigue siendo una costumbre común pasar el tiempo libre en la costa del Pacífico, para respirar el aire del mar y la sal. Se comen caracoles pequeños y algas en la creencia de que protegen del resfrío, el asma y enfermedades de la piel. Los habitantes de la isla dan importancia a las propiedades curativas y preventivas del yodo. Los baños de mar eran recomendados para el lavado genital, para las enfermedades de la piel, el sangrado y también para la cicatrización de las heridas.
Comúnmente los curanderos hacían uso del aceite de hígado de tiburón. Se aplicaba con el fin de acelerar el tratamiento y la cicatrización de heridas y en las enfermedades de la piel. El aceite también fue útil en las enfermedades inflamatorias del intestino y el tracto genital en las mujeres. La carne de pescado se recomendaba para el “secado” de cambios purulentos en la piel.
Entre las mujeres eran populares los “baños de vagina” con el uso de vapor caliente, aceites y masajes. La higiene genital diaria se debe al hecho de que las mujeres tratan la vulva y la vagina como el “área más delicada de su cuerpo” responsable de la procreación y la actividad sexual. Las mujeres rapanui reconocen que tienen “algo especial”, que no tienen otras mujeres. Tratan el área de los órganos reproductivos y la actividad sexual como un reflejo de su cultura étnica.
Por Zdzislaw Jan Ryn. (línea añadida)
University School of Physical Education. Kraków, Polonia. Autor y co-editor del libro “Cuevas de Isla de Pascua” y autor del libro “Isla de Pascua. Medicina en la Tierra Sagrada de Hotu Matua”, editado en Polonia. Fotos del autor. (línea añadida)
Sigue leyendo: el renacer de la medicina ancestral, el pure, un caracol marino bajo amenaza y el plátano de Rapa Nui y sus usos culturales. (línea añadida)
Preguntas frecuentes sobre la medicina ancestral Rapa Nui
¿Qué es la medicina ancestral Rapa Nui?
Es el conjunto de prácticas con que los rapanui cuidaban la salud. Según el reportaje, la salud se basaba en la unidad entre el hombre y la naturaleza, y cualquier desgracia o enfermedad tenía su origen en fuerzas sobrenaturales, relacionadas con la violación de la ley o de los tabúes que resguardaban el equilibrio. Se creía que en la isla existían remedios para todas las dolencias, solo había que saber descubrirlos y aplicarlos.
¿Quiénes eran los curanderos Tumu Ivi Atua?
Eran los antiguos curanderos de la isla y tenían diferentes especialidades: los “médicos invisibles”, los Varua o espíritus que practicaban la magia, y los “visibles”, que trataban lesiones osteoarticulares y musculares. Estos últimos cosían heridas con agujas de huesos de aves o humanas e hilos de pelo humano, y trataban las luxaciones con masajes y vendas inmovilizadoras. Después, las sanaciones las realizaron ciertos Koros y Nuas, viejos sabios que heredaron los métodos mágicos.
¿Qué son los masajes Tauromi?
Son masajes con los que se regulaba el equilibrio entre frío y calor del cuerpo. Según el informe de W. Thompson, quien visitó la isla en 1886, incluían masajes, fricciones, palmoteos y pellizcos de los expertos, que aliviaban y regeneraban físicamente al paciente.
¿Cómo eran los baños de vapor con piedras calientes?
Según Alfred Métraux, el paciente se colocaba sobre un hoyo con piedras calentadas al fuego, sobre las que se vertía agua dulce o de mar para generar vapor, encima de un colchón de hojas de plátano y hierbas y cubierto con una segunda capa de hojas. Se agregaban plantas medicinales y se usaba en casos de resfriados, catarros y bronquitis. Las piedras calientes envueltas en hojas también se aplicaban sobre zonas adoloridas del cuerpo.
¿Qué costumbres del mar siguen vivas en Rapa Nui?
Sigue siendo común pasar el tiempo libre en la costa para respirar el aire del mar y la sal. También se comen caracoles pequeños y algas en la creencia de que protegen del resfrío, el asma y enfermedades de la piel, y los habitantes de la isla dan importancia a las propiedades del yodo. Entre los remedios tradicionales, los curanderos usaban aceite de hígado de tiburón para acelerar la cicatrización de heridas.
Un comentario
Muy buen post. Gracias por compartirlo.