Moko, ¿Guardianes o Enemigos?

El Tuatara es el sobreviviente de los más antiguos reptiles del mundo y es originario de Nueva Zelanda. Tiene forma de dragón y crece hasta 82 centímetros. Hoy enfrenta el riesgo de  extinción. La característica más notable del Tuatara es la reminiscencia de un” tercer ojo”, cubierto por una escama córnea, que se observa en el medio de su cabeza.

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“Moko” en rapanui significa lagartija, un pequeño reptil que extrañamente produce pánico a los rapanuis, hasta los más recios machos piden que la mujer cambie la ampolleta al farol de la casa por temor a encontrarse con un Moko. Muchas mujeres no pueden conciliar el sueño si escuchan el castaneteo que suelen hacer las lagartijas durante el cortejo. Seguramente esta reacción debe haber sido condicionada por una asociación terrorífica. Veremos qué encontramos en la mitología polinésica.

Lagartijas y los Tuatara de Nueva Zelanda son muchas veces considerados guardianes dejados cerca de las cuevas o cámaras funerarias para velar por los muertos. Según relatos del Dr Stephen Chauvet…”para alejar  los Aku Aku de las cavernas o cámaras funerarias, los pascuenses enterraban a cada lado de la puerta un lagarto tallado en madera. También se los colgaban al cuello durante ceremonias especiales.   Los Maori tambien suelen usarlos como tutores para los talismanes, una piedra que se supone  protege la salud y  la vitalidad de un bosque o un árbol. Algunas veces son enterradas bajo el pilar principal de un Hare Whananga ( casa de aprendices) u otras construcciones importantes.

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“Todas las criaturas emplumadas, escamadas o peludas, deben ser orígenes del dragón.” Lin An Huai Zi (c.120 a.C.)

Ngarara es el nombre maori para reptiles como los tuatara, lagartos, lagartijas y los dragones en algunas leyendas. Ellos creían que los reptiles eran descendientes de Punga, hijo de Tangaroa, el dios del mar. Punga y sus descendientes son feos y repulsivos y los maori les temían, vinculándolos con Whiro o Hiro, el dios de la oscuridad, la maldad y la muerte. Una de las leyendas habla de un reptil gigante llamado Te Whakaruaki que obligó a una mujer a casarse con él. Su familia lo atrapó en una casa y lo quemaron, pero su cola se desprendió y se convirtió en el padre de  Mokopapa, lagartija del Pacífico. Otra historia cuenta que un Tuatara discutió con su  hermano – un tiburón –  acerca de si deben vivir en la tierra o en el mar. El tiburón se quedó en el mar y el Tuatara se trasladó a la tierra para – con su horrible aspecto –  asustar a la gente . También se habla de una mujer que se fugó con su amante –  un guerrero Rotorua –  y posteriormente solicitó el perdón de los ancianos. Ellos retaron al guerrero y le hicieron tragarse una lagartija. El muere y se le llamó Ngarara Nui (gran reptil). Un tallado mostrándolo tragarse una lagartija suele ser colocado como guardían frente una casa. Otra leyenda cuenta que Tu Tangata Kino tomó la forma de un reptil y producía insectos, arañas y lagartijas. Creyeron los demás que él era un reptil espiritu que se introducía dentro de la boca de la gente mientras estos dormían y roía su estómago, produciendo malestar.

La única leyenda rapanui relacionada con una lagartija es la de un hombre llamado Raraku, quién capturó en el mar , cerca de Tongariki, un gran Heke o pulpo, y se lo comió. El resultado fue que se volvió loco y toda la gente lo persiguió. Raraku tomó un garrote de madera tallado como lagarto y corrió  por el norte y la costa oeste, matándo a diestra y siniestra. (Werner Wolf, 1847).  Como podemos ver, habría razones suficientes para temer a los Moko.

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