Talismanes de Rapa Nui

Ho’onu o Tortuga or Turtle:

En la antigüedad las tortugas fueron abundantes en la isla. La bahía de La Perousse se llamaba Hanga Ho´onu o “Bahía de la Tortuga”. Según los antiguos informantes, en las arenas de la bahía de La Perousse iban todas las tortugas a desovar. Para los nativos, en especial para los reyes, representaba un exquisito plato en su alimentación, y debido a ello fue perseguida en forma enconada. Actualmente son escasas y pocas se acercan a la costa, algunas se pueden diisar en la caletas de Hanga Piko y Hanga Roa o Tai. Las tortugas, debido a su larga vida, simbolizan la longevidad y prosperidad.

Los símbolos en el arte polinesio son un misterio, existiendo además varias interpretaciones de isla en isla en la Polinesia. La Isla de Pascua es considerada un museo al aire libre, cuyos símbolos más importantes son las cerca de mil gigantescas estatuas de piedra volcánica (Moai) y sus petroglifos que testimonian la riqueza cultural de este pueblo. El arte del tallado en piedra, madera y hueso está en la sangre rapanui y todos, casi sin excepción, saben crear cualquier objeto o figura ritual usada por sus ancestros. Entre éstos encontramos pequeños Moai de piedra y madera, objetos ceremoniales y ornamentos con forma antropomorfa o zoomorfa que se venden hoy como recuerdos o talismanes a los visitantes. Desciframos los símbolos de algunos.

Anuncio Destacado

Mangai o Anzuelos or Fish hook:

Toda una obra de arte era en la antigüedad la confección de los anzuelos para la pesca de los depredadores como el atún, la albacora y los tiburones. El único material que había disponible eran piedras grandes (Mangai) que servían para la pesca de atún y otros peces de alta mar y las más pequeñas (Roy) para peces más chicos de la costa. Según la tradición se atribuye al pescador Ure de la tribu Marama la primera fabricación del Mangai Ivi Tangata, anzuelo hecho de hueso humano. Ellos solían pescar de noche para no ser vistos. Su secreto para la abundancia en la pesca se conservó por muchos años, hasta que se difundió por toda la isla que usaban huesos humanos. En la actualidad el Mangai Ivi constituye un amuleto de apoyo para el bienestar y para la estabilización de la propia fuerza, constituyendo también un símbolo para una navegación segura.

Maea o Piedras or Stones:

Según la filosofía de los maori, las piedras tienen atributos humanos. Tienen fortalezas y debilidades humanas representadas en el mito del génesis de la Piedra de la Paz, que al tomarla en sus manos traspasa su energía, su fuerza, para curar hombres y tierras y hacer nacer en todos los hombres el hijo de la Paz. Una piedra de renombre en Rapa Nui fue una piedra tallada en forma de pequeño Moai que, según la tradición, trajo un tal Teke que llegó con el rey Hotu Matu’a desde Hiva. Esta piedra se guardaba primero en la casa del rey, pero luego fue robada y llegó finalmente a la región de Mahatua, donde fue escondida en la tierra por Te Kohou, tío del viejo Nicolás Pakarati Ure Potahi. Según le fue informado al Padre Englert (Libro “La Tierra de Hotu Matu’a”), al desenterrarlo y ponerlo de pie, tenía el poder de atraer bandadas de Hahave (peces voladores) hacia la playa.

Rona o Figuras de Pájaros or Figures of Birds:

En la caverna Ana Kai Tangata en la costa sureste de la isla, existe una espaciosa gruta, formada por murallas de piedra pizarra . En una de ellas aún se reconocen Ronas pintados en colores blanco y rojo; son una de las escasas pinturas pétreas existentes en la isla. Los colores que durante tanto tiempo han resistido el efecto destructor del aire salobre del mar, se preparaban con las tierras de color disueltas en aceite de tiburón. Figuras de pájaros, reminiscencias de la fiesta del Tangata Manu u Hombre Pájaro, también se encuentran grabados en piedra alrededor de la isla, en especial en Orongo, donde esta fiesta se realizaba durante 200 años aproximadamente (1680 – 1860). Es ahí donde los reyes, sacerdotes y jefes militares de las diversas tribus esperaban, en los meses de primavera, la llegada del primer huevo sagrado del ave Manutara, símbolo del cambio y un nuevo comienzo.

Moko o Lagartos or Lizards:

En las culturas polinésicas los geckos eran manifestaciones sagradas o enviados de los Dioses. Cuando éstos se enfurecían, llamaban al Moko (lagartija)que luego se introducía en el cuerpo humano y devoraba sus órganos. Los maorí creían que los reptiles eran descendientes de Punga, hijo de Tangaroa, dios del mar. En Nueva Zelanda suelen ser dejados cerca de las cuevas o cámaras funerarias como guardianes para velar por los muertos. También los usaban como tutores de los talismanes de piedra que protegen la salud y la vitalidad de un bosque o un árbol. Algunas veces son enterradas bajo el pilar principal de construcciones importantes. La única leyenda rapanui relacionada con una lagartija es la de un hombre llamado Raraku, quién capturó en el mar, cerca de Tongariki, un gran Heke o pulpo y se lo comió. El resultado fue que se volvió loco y toda la gente lo persiguió. Raraku tomó un garrote de madera tallado como lagarto y corrió por el norte y la costa oeste, matando a diestra y siniestra (Werner Wolf, 1847). Como en toda la Polinesia se respeta la dualidad, el Gecko o Moko y su poder maligno también servía como símbolo guardián y protector.

Anuncio Destacado

Existen muchos otros objetos ornamentales como pinturas en mahute con figuras del dios Make Make, símbolo de la sabiduría y creación; también los preciosos collares de conchas que generarían prosperidad y bienestar y aquellos con dientes de tiburón otorgarían fuerza y protección. Visite el mercado artesanal al costado de la Iglesia Santa Cruz o la Feria en el centro con sus variadas ofertas de artesanías.

Anuncios Destacados

Reportajes relacionados: