La Comunidad Indígena Ma’u Henua desarrolló durante 2026 obras para mejorar la atención de visitantes y las condiciones de trabajo de los muto’i (guardaparques). Las intervenciones responden a necesidades identificadas con la comunidad durante la elaboración del Plan de Uso Público del Parque.
En Rano Raraku se mejoró el refugio de los equipos, con espacios de atención, administración y descanso, además de servicios sanitarios y agua. También se reorganizó el acceso con muros de piedra, manavai, senderos y áreas de descanso. Una caseta ordena el control de tickets y separa la circulación de visitantes de la zona operativa para resguardar el entorno arqueológico.
Las casetas de muto’i de Ahu Toŋariki, ‘Akahaŋa y Te Pito Kura recibieron redes eléctricas certificadas. Fuera de los sitios de visita, Ma’u Henua renovó el Salón Multiuso de Mataveri para reuniones, talleres, capacitaciones y actividades culturales.



El galpón de la flota incorporó un sistema de captación de aguas lluvia con ocho estanques y capacidad para almacenar 43.200 litros. A estas obras se suma un proyecto fotovoltaico para los accesos de 12 sitios del Parque.
En Ahu Toŋariki se proyectan un acceso más claro, seguro y accesible, y nuevos servicios higiénicos para visitantes. En Haŋa Rau, Anakena, se diseña un nuevo Centro de Artesanos: un renovado espacio con puntos de información y rampa de acceso. Todas estas obras deberán respetar el paisaje y los elementos arqueológicos que sustentan el valor universal excepcional del Parque.


«Lo más importante es que pasamos del plan a la acción. Lo que la comunidad pidió y proyectamos juntos se ha hecho realidad este año, con mejoras concretas para quienes visitan y trabajan en el Parque Nacional Rapa Nui», señaló Yuriko Westermeier, gerenta general de Ma’u Henua.